¿Existen sueños imposibles?

2 Enero 2014
 

La historia de Rafael Francisco Lagos nos dice que no. Rafael es colaborador de Holcim desde hace más de ocho años. Empezó como estibador y actualmente se desempeña en el área de despacho de combustible en la Planta de Cemento de Nagarote. Tiene 33 años de edad, es esposo y padre de tres niños.

La historia empezó en el año 2011 cuando la Asociación Solidarista de Trabajadores de Holcim Nicaragua (AsoHolcim), en coordinación con el Instituto Holcim para el Desarrollo Sostenible (IHDS) y Holcim, por medio del área de Desarrollo Humano, realizó un estudio socioeconómico entre sus asociados para identificar quiénes vivían en situaciones vulnerables.

Los resultados del estudio revelaron que el principal problema de sus asociados, era la falta de vivienda propia. Algunos vivían en hacinamiento.

Ante esta situación, la Asociación creó el programa Construyamos Juntos, con la misión de apoyar a los asociados a mejorar su calidad de vida en temas de vivienda, salud, economía y educación.

Cuando inició el programa, la Asociación animó a Rafael a participar y él decidió aplicar, todo por un gran deseo: tener una vivienda.

“Participar en el programa fue una experiencia maravillosa. Desde que me uní empecé a soñar con esto (en tener su propia vivienda) y hoy que la tengo me siento feliz”, expresó Rafael.

Igual se siente su esposa, Marcia Reyes, quien dice “darle gracias a Dios porque para ella y sus hijos es lo mejor que tienen, un hogar tranquilo y digno, como debe ser”.

Construyamos Juntos… Haciendo realidad los sueños

Construyamos Juntos, acompañó a esta familia en un proyecto que duró tres años. Al respecto, Eveling Rodríguez Torres, responsable de Atención a los Asociados de AsoHolcim, afirmó que fue un proceso difícil, pero no imposible, porque siempre se trabajó para lograr un objetivo.

“El programa les brindó beneficios económicos y asesoría financiera, pero ellos como pareja siempre estuvieron enfocados en luchar por lo que querían y cumplieron con el compromiso que se les asignó”, dijo Eveling Rodríguez.

Todo se logra con esfuerzo

Marcia y Rafael, son originarios de Nagarote. Su vivienda está ubicada de la Palomera, dos cuadras y media hacia abajo. Ella, además de atender a sus hijos, es quien se encarga de ver los negocios de la familia, mientras su esposo labora en la Planta de Cemento.

“Mucha gente a mí me pregunta si esta casa es regalada, qué hice yo para que me dieran esto, pero yo les digo que nadie nos la regaló. Esto ha sido un esfuerzo que hicimos nosotros, con apoyo de AsoHolcim”, recalcó Marcia.

Ambos cuentan con orgullo que se dedicaban a vender chatarra y ahorrando parte del dinero que ese negocio les generaba, lograron comprar un terreno. Buscando obtener más ingresos, compraron una moto taxi, que ahora es una de las tantas que hay en Nagarote para transportar a la población, y recientemente empezaron un nuevo negocio de auto lavado.

“El esfuerzo ha sido de ambos. Como matrimonio teníamos que estar siempre juntos, apoyándonos en todo y asistir a las reuniones del programa”, explicó Marcia: “Fue muy duro porque anduvimos en muchos lugares buscando financiamiento y lo que prestaban no era suficiente para construir una casa completa”.

Rafael, se emociona al hablar de sus logros. Es de pocas palabras, pero dice “estar agradecido con Dios y AsoHolcim porque su casa ya está hecha”.

El compromiso de ambos sigue, siempre lleno de fortaleza, desempeño y pasión, al igual que el de Holcim.

El apoyo de AsoHolcim

“Nosotros como asociación les damos seguimiento al cumplimiento de compromisos por parte de los asociados, porque tenemos que asegurarnos que sean proyectos auto sostenibles”, agregó Eveling Rodríguez.

“Para construir esta vivienda se contó con el aporte del Voluntariado Económico de la Asociación, donación de cemento, polines y chatarra por parte de la compañía y el trabajo arduo de la misma familia”, explicó la responsable de AsoHolcim.