Trayectoria marcada por los retos

01.28.2015
 

Dolores Prado fue gerente general de Holcim (Nicaragua) por 15 años. Es una mujer con una gran personalidad que irradia cuando entra a una oficina. A esta ejemplar mujer le gusta la música, la poesía y todo lo que tiene que ver con la cultura y señala que llegó al mundo de la construcción por casualidad.

Cuente sobre sus primeros pasos en la industria de la construcción

Yo trabajaba en una línea aérea española, en Iberia, como gerente general y los que abrieron esta línea en Nicaragua eran mis mejores clientes y así fue que me di cuenta que iban a montar una planta de cemento. Yo tenía 13 años en Iberia, pero hay un momento de tu vida profesional en que vos querés probarte en otro ámbito por lo que me arriesgué.

Cuando me hicieron la propuesta no sabía nada de cemento, pero me hicieron una buena oferta y la posibilidad de capacitarme. El reto más grande fue aprender. Me dijeron que la empresa se llamaba Folder Band y que era suiza por lo que empecé a preguntar de que se trata, investigué en internet y me di cuenta que era la empresa más grande en el mundo en cemento, concreto y agregados.

En ese momento en Nicaragua solo existía una empresa de cemento que tenía 50 años en el país y me dijeron que sería la encargada de romper el mercado, de meter una nueva marca, entonces era como un desafío buenísimo, era cambiar de negocio; segundo, era algo que casi a nadie le pasa en su vida profesional, comenzar abrir una empresa para romper un monopolio y con excelentes beneficios laborales. Comencé entonces haciendo un estudio de mercado de la forma que me parece que es el mejor y es recorriéndome el país entero. Yo conocí Nicaragua cuando comencé a trabajar en Holcim.

Rememore algunos de los retos alcanzados y obstáculos que logró vencer profesionalmente

He recibido cualquier cantidad de cursos para entender el cemento y el mercado de la construcción, fue bonito y un gran desafío. Fue enorme porque venía de trabajar en un mundo de mujeres y servicios, un mundo elegante podría decirse y mi cambio me llevó a la industria de la construcción, del cemento donde mis clientes serían los pequeños ferreteros, el que vende materiales de construcción, el transportista y los constructores grandes.

En ese momento yo quería un cambio en mi vida y fue un reto entrar a este mundo de hombres. Primero tenía la necesidad de cambiar y demostrarme que podía ser buena en otro tipo de negocios totalmente diferente; segundo, las ganas de desafiarte y de saber hasta qué punto era capaz o no de hacer ese cambio y de ser buena a como lo había sido en mi trabajo anterior y; tercero, el tema de la parte de beneficios y de trabajar en una gran empresa. Todo eso valoré para tomar el cargo de directora comercial.

El primer reto que tuve fue que me cambiaron al jefe el primer día que entré. La persona que me contrató cuando firmé el contrato no era la misma que me presentaron como gerente general. Se me movió el piso porque una de las cosas importantes en un trabajo es conocer al jefe y llevarte bien. Me dije voy hacer lo mejor que pueda, como no sabía nada del mundo de la construcción tenía que aprender y empecé a leer mucho sobre el mercado de la construcción, el crecimiento, las inclinaciones, un poco para llenar ese conocimiento que necesitaba.

Sabía que me iba sentar con ingenieros y arquitectos y que ellos iban a esperar que yo fuera una persona que supiera. Yo no era ni ingeniera ni arquitecta, mi especialidad siempre ha sido mercadeo y ventas. Era un mundo de hombres, pero tengo que reconocer que por ser mujer nunca he sentido en ninguno de los trabajos que he tenido, es un impedimento.

La verdad me siento orgullosa, cuando me anunciaron el traslado a El Salvador, me sentí desgarrada, por un lado dejo a mi familia, mis hijos, mis nietos y también al hijo de mi otra familia que es Holcim, que es un hijo al que ayudaste a formarlo La verdad me siento orgullosa, cuando me
y que ahora te das cuenta que no necesita de vos, que camina y corre solo.

Se siente bonito haber podido formar parte de desarrollar a la gente para que corra sola, que ya no te necesiten. Ahora vendrá un nuevo CEO con una forma diferente de dirigir y el equipo tiene que acostumbrarse y luego puede venir otro y así seguirán trabajando, porque los colaboradores son los que quedan.

Tengo que reconocer que la materia prima de estos logros la ha dado Holcim, tanto los colaboradores  como la organización en sí que invierte en uno. Yo puedo tener todas esas ganas de superarme, pero si no tengo apoyo en la parte monetaria y de capacitaciones seguramente no hubiera tenido tanto resultado como el que tuve en Holcim porque creo en las cosas que la empresa también cree y compartimos valores, y eso es muy importante.

¿Cómo logra equilibrar la vida profesional de la personal/privada?

Esta pregunta debe tener dos respuestas, la que doy yo y la que dan mis hijos. Creo que me he hecho un colocho toda la vida para poder quedar bien con todo el mundo. Las mujeres somos perfeccionistas y queremos ser las mejores en todo y es un desafío con nosotras mismas. Siempre tuve claro la importancia de mis hijos, me involucré mucho en su educación porque quería estar cercana. Establecí tiempos para poder ir a dejarlos y visitar la escuela, compartir con ellos las kermeses, etc.

Les di tiempo de calidad, cuando mis dos hijos grandes crecieron no tenía puestos de responsabilidad, sino cuando estaban en secundaria. Con mi hija menor que tiene 8 años de diferencia con los primeros, si se complicó, pero estaba siempre pendiente. Ahora que están grandes sigo llamándolos todos los días, tratamos de vernos los fines de semana, celebrar cumpleaños juntos. En medio de mis viajes y responsabilidades tengo clarísimo que la familia, es la familia.

Usted es líder en su campo, ¿se nace con esta cualidad o se construye? ¿Cuál es la clave del éxito?

El ser humano es un ser personal y profesional, cuando tenés 160 personas que piensan diferente es un reto tratar de quedar bien con todos, por eso me esfuerzo en quedar bien con una amplia mayoría, eso ha sido parte de mi lema.

En Holcim Nicaragua estuve ocho años como directora comercial y estoy como gerente general desde el 2009. Dos o tres años en medio fui gerente comercial con responsabilidades ampliadas, pues decidieron trasladar al gerente general a otro país y que Nicaragua estuviera como una operación pequeña, y como gerente comercial asumí algunos temas de coordinación.

Es como ser gerente general sin el nombramiento y la autoridad y eso es complicado porque tenés que convencer y no imponer, quizá parte del éxito fue la forma en que gestioné la operación y que aprendí mucho de convencer más que imponer por la autoridad.

Trato de explicar mucho, digo el porqué se toman las decisiones, de que la gente quede clara, al final te pueden decir no opino como vos, pero agradezco que me expliques tal vez esa es una de las claves en mi gestión.

A veces también puedo ser muy impositiva, y sí trato de explicar, pero si no es posible soy muy disciplinada para ser impositiva y posiblemente sea una de las cosas que a algunas personas no les guste de mi carácter, pero es muy difícil ser democrática cuando tenés que cumplir con objetivos y la clave es que hay que tener un balance.

Yo pienso que los líderes nacen y se hacen. Organizaciones como Holcim invierten mucho, no te imaginas cuánto en capacitar a los jefes a ser jefes, a ser mandos, a ser líderes y se aprende, si tenés la voluntad y sos abierto a escuchar y si lees y si te hacen evaluaciones y lees sin represalias, cuando alguien te dice lo estás haciendo mal porque sos arrogante y eso te impacta para mejorar, vos podés aprender a ser un buen líder.

Una de las cosas que hemos invertido más en Holcim es que las capacitaciones no solo sean a nivel profesional. Cuando vos hacés un mix de capacitarte a vos para que te entendás mejor como persona, para que entendás cómo funcionas en un colectivo y cómo tenés que funcionar para dar mejores resultados te ayuda en tu vida personal y la empresa te da ese plus para que lo pongas en práctica en tu vida profesional.

Si uno se supera como persona, se supera también como profesional. Si vos mejoras el ser humano, mejoras al profesional y yo estoy agradecida por todas las capacitaciones que Holcim me ha dado, porque sentís cómo mejoras y cómo te has superado. Es importante tener tu personalidad, tu esencia, pero tener también ese ánimo de mejorar siempre.

Experiencia en Holcim

La oficina de la CEO de Holcim (Nicaragua) es amplia. Las paredes de tonos cálidos dan confort y las plantas un toque de vida. Ahora hay muchos papeles y regalos en diversos lugares.

No es para menos que sus más cercanos y lejanos colaboradores deseen reconocerle por la experiencia compartida durante 15 años en Holcim (Nicaragua).

El reto toca nuevamente a sus puertas y la lleva a otra gran aventura como CEO de Holcim en El Salvador. Sin embargo, se toma un respiro para contar un poco sobre su segunda familia en Nicaragua, donde aprendió a trabajar más en equipo y a crecer en lo personal y profesional.

¿Cómo han sido estos años en Holcim Nicaragua?

Hemos sido como una familia desde el inicio porque éramos pequeñitos, empezamos 20, 30, 40, 50 personas, vos los conocés a todos, casi que los contrates o autorizaste eso y ahora que nos hemos hecho mucho más grandes, me sorprende que encuentro en las Plantas o en las oficinas a gente que no conozco. Creo que todavía hay gente que está desde el inicio cuando teníamos que luchar en el mercado y nos prestábamos los escritorios porque no alcanzábamos.

Holcim comenzó como una empresa sin un montón de capital, eso lo hemos ido haciendo a través de los años y pasar dificultades juntos te une mucho como familia empresarial y como familia personal, o sea, cuando vos tenés problemas y estás junto con los demás resolviendo esos problemas, te da como una goma, como algo que te pega más, que te une.

Soy una mezcla rara de persona exigente, porque soy exigente como jefa, pero como mujer trato de entender cómo piensa la gente, cómo se le puede ayudar y eso lo he hecho en Holcim Nicaragua.

Llegar ser la única gerente general mujer en Holcim no es fácil, ¿Cuál es la fórmula en un mundo dominado por hombres?

Yo crecí con cuatro hermanos varones y mi papá porque mi mamá murió cuando yo tenía 10 años. Mi papá siempre nos enseñó en el hogar que los hombres y las mujeres éramos iguales. A mí nunca me pusieron una actividad de mujer para servir a uno de mis hermanos varones y cuando salgo al mundo laboral no siento ninguna diferencia.

No tuve la experiencia de la discriminación ni lo hubiera permitido. Yo me siento bien trabajando con hombres y mujeres. Creo que cuando trabajas en un mundo de hombres tenés que aprender a hablar como los hombres, tenés que tener intereses en temas de deportes, de la construcción, etc. Si estás con mujeres profesionales vas hablar sobre tendencias, mercados, situación económica, yo creo que uno tiene que ubicarse en qué mundo está entrando y en qué idiomas te vas a entender con la gente.

Inicialmente éramos mayoritariamente hombres en Holcim y empecé a ingresar mujeres sobre todo en el área comercial, en ventas, en mercadeo, en temas de servicios. Yo pensaría que Holcim como institución empezó a buscar el tema de diversidad e inclusión tal vez hace unos cinco o seis años, así como un programa establecido y nosotros empezamos antes, creo que en Nicaragua hay una ventaja y es que un porcentaje alto de las mujeres trabajan, son buenas y son más responsables.

Yo no digo que los hombres sean malos, pero es más fácil que un hombre un lunes amanezca de goma y no va a trabajar, es muy difícil que una mujer haga eso.

De repente como que en puestos claves tener a mujeres serias y responsables te da muy buen resultado. ¿Qué miedo podía tener con las mujeres? que no todas aguantaran el ritmo de trabajo, por ejemplo, si tenés que agarrar un carro e ir a Estelí o Matagalpa te dijeran que no por tener niños pequeños, por eso desde el comienzo les planteamos las condiciones para que estuvieran claras.

El trabajo en equipo constituye uno de los pilares de toda empresa, ¿en Holcim se valora esta estrategia?
Tengo que reconocer que Holcim me enseñó a trabajar y pensar en equipo. Yo comencé como el clásico gerente en Nicaragua que a veces es celoso de compartir la información y de transmitir los conocimientos porque mucha gente te dice “te van a serruchar el piso si enseñas mucho”.

Yo comencé tal vez no siendo tan cerrada, porque al comenzar en un nueva empresa tenés que hacer logros, tenés que darle a cada quien responsabilidades para poder salir adelante. Pero a mí Holcim me enseñó que en la medida que forme gente buena yo también voy a trabajar menos, si tengo buenos gerentes y buenos colaboradores en quien puedo confiar me hago más fácil el trabajo y la vida y eso no significa que me van a serruchar el piso y ojalá me lo serruchen, porque así yo puedo aspirar a una mejor posición superior en la empresa como voy ahora.

Si no formas a las nuevas canteras, ¿quién te va a suceder a vos para que sigas creciendo? Vos mismas paras tu crecimiento cundo te das cuenta que ojalá tus colaboradores sepan más que vos porque eso te va hacer más fácil la gerencia y manejar la vida, es lo mejor que puedes hacer, que la gente crezca.

Fortaleza, desempeño y pasión son los valores de Holcim, ¿qué significan para usted?

Creo que la fortaleza viene del hecho de tener colaboradores que tengan ese espíritu de lucha, de salir adelante, de reconocer que somos la primera empresa en el mundo, que tenemos esa fuerza que podemos motivar a los cambios, sobre todo el trabajo juntos. Somos 70 mil colaboradores en el mundo tenemos que hablar el mismo idioma sino lo hablamos no seríamos la empresa que somos.

Como desempeño creo que son los resultados que damos, el desempeño financiero, en temas ambientales, en temas de responsabilidad social, Holcim ve su éxito basado en una serie de ejes, en los que incluye su responsabilidad con los colaboradores y las comunidades y el desempeño económico. Si no tuviéramos buenos resultados económicos no existiría nada de lo demás.

Y pasión porque aunque la empresa sea Suiza el hecho de tener representación en todas partes del mundo hace que vos te sintás apasionado con tu trabajo. Yo me asusto de tener 15 años en esta empresa y de estar reunida con gente que tiene 20 o 25 años y que te habla de Holcim con pasión, con amor, te sentís orgullosa de estar haciendo lo que haces, te sentís orgullosa del crecimiento, de haber creado nuevas generaciones y que te sucedan a vos. Ese orgullo y esa pasión van de la mano, es una pasión por nuestro desempeño, creo que Holcim es una empresa extraordinaria.

En el 2015 ¿qué proyectos tiene usted con Holcim?

Creo que es un año de muchos retos. Si en Nicaragua estos 15 años han sido de conocer el mercado, a la gente, de saber sacar lo mejor de cada uno para que la empresa tuviera el éxito que tiene, ¿qué pasa en un país donde comenzarás de cero? No te conocen, podés haber sido buena en Nicaragua, pero eso no significa que serás buena en El Salvador.

No conozco el mercado de la construcción en El Salvador y me desarraigo de algo que para mí forma parte de mi vida que es mi familia.

Es un año de retos que debo superar al igual que esas incertidumbres. Debo demostrar que si fui buena en Iberia, que si pude hacer un buen trabajo en Nicaragua, ¿porqué no voy hacer un buen trabajo en El Salvador?

Tengo incertidumbres, pero me siento contenta porque es un reto. Holcim Nicaragua tiene 168 colaboradores y producimos 350 mil toneladas de cemento.

Holcim El Salvador tiene 560 colaboradores y produce más de un millón de toneladas de cemento. Podría decir que es una operación tres veces el tamaño de la de Nicaragua, eso es un reto porque no es lo mismo manejar una operación pequeña que manejar dos plantas de cemento que hay en El Salvador y manejar todo generando buenos resultados.

Los cambios son para progresar, pero creo que el reto es manejar ese negocio y obtener los buenos resultados como los que pude dar en Nicaragua y la aceptación de la gente, tengo mucho entusiasmo y ganas de hacer bien el trabajo.


Análisis sobre la industria de la construcción en Nicaragua

Dolores Prado es sin lugar a dudas, una mujer de retos, que como se dice en buen nicaragüense “toma al toro por los cuernos”. Ya en la puerta de salida deseando lo mejor a su familia de Holcim (Nicaragua), viaja a El Salvador con la certeza que logrará no solo crear empatía con el personal, sino que grandes resultados en lo personal y profesional.

Aunque siempre estará atenta a toda noticia que de su tierra natal le llegue, espera que el 2015 sea de éxito tanto para Holcim (Nicaragua) como para el país.

La industria de la construcción está tomando más auge en el país, desde su experiencia ¿cómo vislumbra el futuro de esta rama económica en Nicaragua?

Creo que el crecimiento de la industria de la construcción en Nicaragua ha sido exponencial, en los últimos dos años hemos tenido tasas de crecimiento del 20 y 30 por ciento anual. Este año el crecimiento va bien. En Nicaragua todo está por desarrollarse, hemos tenido tanto atraso histórico,  terremotos, huracanes, guerras, todo esto ha hecho que nosotros estuviéramos rezagados comparados con los otros países de Centroamérica.

Los adelantos han venido bien rápido quizá por ese rezago que teníamos y lo ves por el tipo de construcción, en que se desarrollan más las carreteras. El concreto y las carreteras de concreto ya son una realidad. Las últimas tres o cuatro carreteras que se han licitado se están haciendo de concreto, eso quiere decir que el Gobierno y la empresa privada se dieron cuenta que el concreto es el mejor sistema constructivo para las carreteras porque te dura mucho tiempo.

¿Qué aspectos la industria como tal debería fortalecer para mejorar?

Los desafíos de Nicaragua son: seguir mejorando, manteniendo esos volúmenes y sobre todo capacitar a la mano de obra. Hay que reconocer que hemos tenido mucha fuga de mano de obra, Costa Rica y Panamá están llenas de muchos maestros de obra de Nicaragua.

De repente podemos tener una mano de obra no tan tecnificada como el crecimiento del país lo está demandando. Allí hay todo un reto institucional para poder tecnificar la mano de obra.

La responsabilidad social empresarial es un tema que cada día se desarrolla más, en Holcim lo trabajan tan bien que han obtenido muchos galardones, ¿eso le hace falta a la industria de la construcción en el país?
El tema de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) lo veo de la siguiente forma y por eso lo voy a aclarar así, para mí RSE no es dádiva, no es regalar, porque eso lo vas a perder, si vos le regalas a alguien una gallina le resolviste su problema de comida un día, pero si le ayudas a tener gallinas para sacarle huevos, para comérselas y comercializarlas le estás dando elementos para que esa persona le dé continuidad.

Ese es el concepto que tenemos de RSE, no es regalar, es RSE en infraestructura, te construimos algo si vos ponés algo y vos luego lo vas a manejar.

En Nicaragua es un tema de dinero, las empresas locales muchas de ellas trabajan con las uñas y mantienen sus negocios y algunas consideran que este tipo de acciones le puede poner problemas financieros en sus empresas. Lo otro es que la primera RSE comienza en la propia empresa porque no podés andar regalando afuera lo que no estás haciendo dentro de tu casa.
 
Lo primero es que sepas que en tu empresa pagas buenos salarios y tenés buenos beneficios y un buen clima laboral y luego podés comenzar ayudar  afuera.

Puede ser que falte en el sector entender qué es RSE y entender que es hacer cosas, pero también ayudarles a los demás a que las hagan y que las puedan sostener y mantener. Hay organizaciones como Unirse y otras empresas que saben que nosotros debemos retribuirle a la sociedad lo que ella nos da.

Es casi un imperativo y tenés que agradecer a la sociedad que te permite ser una empresa exitosa y si lo podés hacer ayudando es algo positivo.

Se vienen grandes proyectos para el país, como el canal interoceánico, Holcim está dispuesto a trabajar en este proyecto?

Veo bien interesante el desarrollo económico de Nicaragua y eso que no hablo de los megaproyectos, no hablo de Tumarín ni del Canal. Quizá el más cercano es Tumarín, pero se ha atrasado tantos años que es hasta difícil contar con él en las proyecciones.

Hay hoteles nuevos, zonas francas, hay comercios, carreteras, puentes, caminos de penetración para sacar las cosechas, viviendas no solo de interés social sino clase media y media alta. Es un portafolio bastante interesante el que se está dando más en Nicaragua.

Pienso que como ingeniera, y aunque no lo soy, he aprendido a pensar así, realmente no he visto estudios ambientales, todavía no están, lo que he visto son diseños y la voluntad de hacerlo y es como difícil hacer proyecciones cuando todavía no se han visto todos los estudios.

Pareciera que hay una voluntad política que a toda costa vaya, si no el canal por lo menos muchas obras paralelas al canal, como los puertos, las carreteras y definitivamente eso traerá dinamismo al país.
Pensaría que Holcim y la nueva administración, si el canal se da o si las obras conexas o paralelas al canal se dan, siempre y cuando el cemento se venda a un precio rentable y que sea una operación rentable, por supuesto que estaríamos interesados.

En el 2015 ¿qué retos tiene Holcim Nicaragua en la industria de la construcción?

Para nosotros que producimos concreto, cemento y agregados, debemos también mantenernos más al día en las técnicas y ver de qué forma nosotros podemos incidir en mejorar todavía más el sector de la construcción en el país.

Siempre voy a vivir orgullosa de Holcim (Nicaragua) y pendiente de las cosas que pasen aquí y deseándole lo mejor.

El año que viene será un año de crecimiento para Nicaragua. Holcim está haciendo inversiones para aumentar su capacidad de producción, será un año interesante para el mercado, para el crecimiento de la gente y será interesante para ellos el cambio de gerente, de estilo, que seguramente va haber. Pero sé que están listos.

Me voy sabiendo que este país seguirá para adelante entregando resultados, esa mística ya la tienen ellos, ya saben que los objetivos hay que cumplirlos y que hay que hacer lo más que se pueda. Creo que habrá un crecimiento y que Holcim Nicaragua se va a seguir destacando en el mundo.

A lo mejor somos el país más pequeño que Holcim tiene en el mundo, pero los resultados de Holcim Nicaragua son muy buenos en todas las áreas: en la económica, en el área de RSE, en la de recursos humanos, en temas medioambientales, creo que hemos tratado de hacer las cosas lo mejor que se pueda y en general el colaborador se siente muy orgulloso de trabajar aquí.